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viernes, 25 de noviembre de 2011

EMOCIONES QUE TE PONEN ENFERMO

LAS CUATRO EMOCIONES QUE TE PONEN ENFERMO

CULPA: Si te sientes culpable por algo que estás haciendo, tienes dos opciones: o dejas de hacer lo que te produce culpa, o bien te desprendes de la culpa. Si se trata de algo que sucedió con anterioridad, hazte el propósito de no repetirlo y sigue con tu vida. Esta manera concreta de torturarse deriva de un celo de conciencia excesivo. Nos sentimos culpables cuando no cumplimos las expectativas de los demás, y también cuando nos hallamos sujetos a tácticas de chantaje emocional por parte de quienes queremos. La culpa ataca de pleno la autoestima y a veces genera una presión insoportable si o reaccionamos. Poner en perspectiva esta corrosiva emoción tan frecuente es una de las medidas más sanas que podemos adoptar.

RABIA: La rabia descontrolada sumada a la fustración causa estragos físicos, crea un excesivo nivel de acidez en el estómago y eleva la tensión sanguínea, además de provocar ataques cardíacos y apoplejías. La rabia es normal y natural y debe expresarse porque, si se niega, los daños son todavía peores. Aún así,, cuando se erige en un estado mental constante, se transforma en una forma de estrés extrema que a largo plazo puede conducir a la aparición de diversas enfermedades graves, tipo cáncer e infartos.. Es muy importante poner freno a la rabia. Por eso, si tienes tendencia a enfurecerte en cuestión de segundos, debes encontrar la manera de bloquear esa reacción exagerada, porque ese impacto emocional tiene una incidencia destructiva en muchos sentidos. Cada arrebato de rabia te dejará tenso y exasperado, sumido en la confusión mental, incapaz de llevar a cabo ningún proyecto de forma adecuada.

ABURRIMIENTO: La inactividad es muy estresante y consume las energías mental y física, haciendo que cada vez parezca mas difícil pasar a la acción. Tiene que ver también con una especie de fatiga, con la vida, el trabajo (o la falta de éste) o, simplemente, con el desempeño de una actividad que no reporta satisfacción ni orgullo. Las personas aburridas no tienen manera de imaginar un futuro mejor., debido a que su estado mental les impide entusiasmarse o estimularse con la perspectiva de algo. No ven más allá de limitarse a llenar cada día con la misma rutina. Si se les propone una distracción o un paseo, la verán desde un ángulo negativo. La gente aburrida tiene que encontrar su motivación y recuperar el gusto por la vida realizando un esfuerzo y  no dependiendo de los esfuerzos de otras personas. Una vez hayan expresado el deseo de ayudarse a sí mismos, se les puede echar una mano apoyando un retorno progresivo a la vida real, por ejemplo con un programa de actividades para distintos días que estimulen su actividad.

MIEDO: El miedo está en la raíz de muchos aspectos de nuestras vidas y conforma los peores panoramas imaginables. Hace de lastre, tergiversa la realidad y crea síntomas de enfermedad y un enorme desasosiego emocional que causa aprensión, ansiedad, insomnio y terror fóbico. El miedo al fracaso hace que mucha gente no asuma riesgos probando algo nuevo o poniéndose a prueba a sí misma. La renuncia a muchos aspectos de la vida causada por el miedo lleva a una opresión emocional y agudiza trastornos tales como eccemas, asma e indigestión crónica. Como muchos otros sentimientos, el miedo deriva de la falta de confianza en nosotros mismos y nuestras capacidades y tiene que ser superado para que nos sea posible llevar una vida normal. Es recomendable una meditación en la cual uno visualice el mejor desenlace posible de lo que le asusta y que, poco a poco, lo que parecía impensable pase a ser una posibilidad clara. Para renovar la autoestima hay que enfrentarse al miedo puesto que ésa es la manera más efectiva de vencerlo.

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